Sigo en un mar de dudas continuas en esta nueva etapa que vivo trabajando en un centro ordinario y no paro de recordar el cuentito de "las cuatro esquinitas" que recupero nuevamente:
¿realmente es tan complicado cortarle las esquinitas a nuestras clases redondas? Se quedan tantas personitas excelentes en la puerta que no hago sino pensar qué tipo de educación estamos ofreciendo. Inclusión sí, pero de calidad y cuando ésta no se da, lo siento, sigo pensando que hay otras modalidades mucho más preparadas para atender la diversidad y fomentar la integración social.
Muchas veces, aunque nos cueste creerlo hoy por hoy, vamos a tener que "educar" y "reeducar" porque para algunos-as no les nace de forma natural aceptar la diversidad y es algo increíble, porque todos y todas somos diversos!! Siempre habrá un ámbito en el que nos tengan que cortar las esquinitas para poder entrar!!
Aquí les dejo otro vídeo-cuento basado en la misma idea, muy bueno especialmente para atender a la diversidad afectivo-sexual:



